ORA ET LABORA

Desde el año 1615, y a petición de la Comendadora del Convento del Santo Espíritu de Salamanca, doña Mayor Cuello, se redactan las “Santas Reglas y Constituciones de las Religiosas de la Orden de Santiago”, adaptando la Regla de la Orden de Caballería a la rama femenina de la Orden, y terminándose por no admitir dentro de la clausura ni seglares, ni viudas, ni hijas de caballeros aunque sí se perpetúa el apostolado de asistencia, educación y enseñanza hasta nuestros días. Las Comendadoras, además de los tradicionales votos monásticos de pobreza, obediencia y castidad, abrazan el Ora et labora, Deus adest sine mora (“reza y trabaja, Dios ayuda sin demora”), por el que consagran sus días no solo al servicio de Cristo, de la Iglesia y del mundo sino que en el caso de Madrid y Toledo las religiosas regentan aun hoy un Centro de Educación Infantil privado concertado de enorme éxito.

Dña Mariana Vélez, primera Comendadora Mayor del Monasterio de Santiago el
Mayor de Madrid